El Reto
Transformar una estancia auxiliar en Boadilla en un vestidor de alta gama para dos personas, maximizando la capacidad de almacenamiento sin que el espacio resultara angosto o saturado debido al volumen de carpintería necesario.
La Solución
Implementamos un diseño perimetral que aprovecha cada centímetro de la habitación. La clave del éxito fue la sustitución de puertas tradicionales por frentes de cristal transparente con perfilería negra minimalista, lo que permite que el espacio “respire” visualmente. El uso del roble natural en el interior aporta la calidez propia de una suite de lujo, potenciada por una iluminación LED vertical que convierte la elección diaria de vestuario en una experiencia premium. La estantería terminal en roble actúa como nexo con el dormitorio, unificando el diseño de toda la planta superior.


