El Reto
Maximizar la funcionalidad de una habitación juvenil en Móstoles que requería una gran zona de estudio y mucha capacidad de almacenaje, sin recurrir a los clásicos armarios voluminosos que restan luz y espacio vital.
La Solución
Apostamos por una solución modular integral donde cada centímetro cuenta. Elevamos la zona de descanso para crear un “almacén horizontal” bajo la cama, accesible mediante escalones que también funcionan como cajones. Al unificar el escritorio con la base de la cama y usar una paleta de colores neutros (gris tierra y madera), logramos que el mobiliario se funda con las paredes, creando una sensación de orden y amplitud excepcional.




