El Reto
Lograr un dormitorio principal en Móstoles que transmitiera paz absoluta, eliminando cualquier ruido visual pero evitando que el espacio resultara frío o impersonal debido al exceso de blanco.
La Solución
Implementamos una estrategia basada en la iluminación indirecta y la mezcla de texturas. Diseñamos un cabecero que combina el confort del tapizado con la calidez de la madera alistonada. Al fosear el techo e integrar LEDs, convertimos la propia luz en el principal elemento decorativo de la habitación. El mobiliario en madera de nogal rompe la monotonía cromática, aportando peso visual y elegancia a un conjunto que invita al descanso sosegado.



